El lector y los Hermanos en la Trama de la Casa de la Esfera habían intuido la verdad: la pelota de fútbol que con tanta determinación buscan no es un Macguffin, sino que gobierna todo el relato de una manera omnipresente y directa.
¿Cómo lo hace?
Esta breve pero laberíntica historia ha sido desarrollada con Twine, una plataforma de código abierto que permite construir narraciones interactivas tipo «Elige tu propia aventura» a través fragmentos de texto conectados por palabras que sirven de enlaces. A la hora de definir la navegación por los distintos textos enlazados, la estructura resultante puede tener forma lineal, ramificada, en bucles, reticular, paralela… pero esta narración se rige por una estructura muy concreta: la de un icosaedro truncado.
Efectivamente. Nuestra pelota determina la sucesión de acontecimientos y las relaciones de los personajes con el lector. Cada vértice que forman sus pentágonos y hexágonos son un fragmento del texto, y sus aristas, los enlaces que marcan los distintos itinerarios. De esta manera, toda la acción está contenida en los límites del mismo objeto que sus personajes buscan sin éxito aunque intuyan su importancia.
La influencia de este sólido de Arquímedes en la sucesión de los acontecimientos de la historia es tan marcada que provoca dos retos muy disfrutables para el autor: por una parte, el tiempo del relato se bifurca y repliega sobre sí mismo para generar una narración esférica donde el pasado vuelve a enhebrar con el presente, a veces incluso, con distintos significados. Por otra, un mismo fragmento textual y gráfico, dependiendo del itinerario que haya seguido el lector, da voz a uno u otro personaje de la trama. Estos y otros fenómenos propios del medio digital alejan la obra de los códigos del medio impreso.
Un placer
Esta historia se escribió en apenas unos días de vacaciones de Navidad pero llevaba dentro de la cabeza del autor varios años. La sencillez de uso de herramientas informáticas de creación de ficción interactiva, como Twine, y la ayuda de los amigos para dar imagen a los numerosos personajes han hecho esta escritura una experiencia muy divertida. Ese es en el fondo su objetivo: hacer pasar un rato entretenido al lector mientras bucea en busca de una simple pelota a través de una trama de textos.
Y lo más importante, un agradecimiento muy especial a todos ellos: rostro de actores, lectores y Amigos en la Trama.
Lorena Maestre como Carmen, la vecina de Antonio
Simon Gribler en el papel de El Pájaro, un tipo que no sabe cómo cobrar una deuda
Miguel Ángel Flores como el primer Hermano en la Trama; mirada crionizante
Benedicto Delgado en el papel del diligente presidente del tercero C
Juan Carlos Álvarez como el psiquiatra Garchúa al que su secretaria no tiene en mucha estima profesional
Paco Fernández de Líger, en el papel del escéptico inspector Rupérez
Pedro Soto, dando miedo como Antonio
Carmen Álvarez, como la panadera cotilla que, sin saber de nada, todo lo sabe
Javier Benéitez, el curtido entrenador que espera que sus chicos ganen la Copa de la Liga
Eduardo Fraile en el papel de Próspero, el mago triscaidecafóbico
Conchi Calderón, una piloto de altura
Manuel García es Pedrito, un Harry Potter despistado
Álvaro Delgado en el papel de chico del parque sin pelota
Elías Martínez, sagaz detective en la sombra
María Lorite, la chica de la pizzería con una doble vida y una hermana gemela entre los Hermanos en la Trama
Esther de la Fuente, siempre diligente en su papel en la agencia de viajes
Susana González, tuiteando mientras estudia
Julio Fernández es Manolo, el dueño del bar al que siempre acude el presidente de la comunidad
Juan Pablo Fernández, el Archimago, como vecino satisfecho con la llegada de la Casa de la Esfera al barrio
Santi Mazarrasa como Mario, el discreto encargado de mantenimiento del templo
Estela González, como la misteriosa novia de Antonio y secretaria de Garchúa
Joseto Romero, eficiente hasta para cazar una pelota en pleno vuelo
Beatriz Calderón en el papel de recepcionista del spa con servicio de drenaje al chocolate
Pedro Gargantilla, un pragmático experto en la fabricación de balones de fútbol
Basi Jiménez, el espectador del partido con el que arranca esta trama sin principio ni fin
Paula de Aguirre, la escrupulosa empleada de la limpieza
y Jacobo Feijoo, comentando los chismes del barrio
El resto de imágenes y complementos gráficos han sido recabados de repositorios de imágenes en abierto como Morgefile, Photopin y Wikimedia Commons.
El último agradecimiento es para la Asociación de Librojuegos y Ficción Interactiva, Dédalo, a la que pertenezco desde 2015 y a través de cuyas primeras jornadas conocí la existencia de Twine y otros tipos de herramientas tan disfrutables para la generación de artefactos textuales digitales.
Si te apetece tuitear tu descubrimiento de la clave, puedes usar este tuit
Gracias a todos, os veo en La Casa de la Esfera
Adenda
Semanas después de imaginar este texto, donde un icosaedro truncado conforma la estructura y relaciones de todo un universo de personajes, incluidos una pequeña secta de ficción que ven en ese poliedro la forma misma del Universo, accedo a informaciones científicas tan interesantes como esta sobre la esfera de Poincaré; y algo más tarde, a esta otra de algo muy real llamado buckminsterfullereno.
Del polímata Sugata Mitra, a través de sus investigaciones de los años 70 en el entonces incipiente campo del cómputo de orbital molecular, añadimos una interesante analogía al descubrir que la estructura de las moléculas orgánicas determinan su función más que los átomos constituyentes. En el interesantísimo libro #Nodos también se comenta repetidamente como las propiedades de las redes complejas trascienden la naturaleza de sus nodos o enlaces; por cierto, la comunicación de la presentación de este libro utilizó la imagen de una de las increíbles obras de Tomás Saraceno, un icosaedro truncado.
Por último, si queréis explorar verdaderas casas de la esfera, podéis echar un vistazo a este curioso tablero de Pinterest.
Que os divirtáis.

