El proceso creativo de «RHA. Corpus comentado»

El libro RHA. Corpus comentado es todo él un juego por infusionar, por una parte, ficción y realidad; por otra, autoría artificial, natural y colectiva. Lo que asemeja existir no existe. Lo que parece fruto de la ficción, tiene una correspondencia real. Y la mayoría de sus aspectos fluye entre realidad y ficción. Mi propuesta es la de un fenómeno que se teje con ambas y las enhebra. De manera parecida, el libro rompe con la claridad de una autoría artificial, natural o colectiva, se gesta entre todas ellas. Este enhebrar realidad, ficción y una inteligencia híbrida es su sentido último, es lo que propone.

Otra cosa es cómo lo hemos pensado y qué lo anima, qué hay detrás de su concepción y eso es lo que se explica a continuación. 

Mis textos

En un principio, fueron mis textos: relatos breves, cuentos y también artículos ensayísticos. Todos ellos —ficción o no ficción— comparten personajes, escenarios y climas: los insectos, las plantas, las distintas inteligencias, culturas ficticias como la aldumana, la música, la metaliteratura… y se citan unos en otros, lo que da lugar a múltiples intra-textualidades. Curiosamente, en una de las primeras recopilaciones de relatos, en el librito Breves relatos aldumanos y tres cuentos fractales, escribo que han sido todos realizados por una inteligencia natural, menos dos. Doy con ello a entender que hay dos cuentos que fueron escritos por una inteligencia artificial, aunque esto es también un juego dentro de la ficción que articula todo el planteamiento del libro y no hay ningún texto generado artificialmente. Debo de ser de los pocos que han escrito que alguno de sus textos fueron realizados por una inteligencia artificial sin serlo, pero en el momento en que escribí el libro aún no había despertado la inteligencia generativa que hoy conocemos y me gustaba especular con su utilización.

Ahora recuerdo que hace muchos años —muchos son más de treinta— compuse, no con inteligencia artificial, sino con algoritmos informáticos, un programita que generaba aleatoriamente versos y frases. El resultado era un producto surrealista donde se combinaban distintos sujetos, verbos y predicados al azar.

De vuelta al libro que nos ocupa, ya tenemos, por un lado, mis textos. Sigamos.

Corpus RHA

Por otro, cuento con lo que yo llamo Corpus RHA, que existe realmente y que no es otra cosa que una recopilación de teorías, papers, libros y otros documentos sociales, científicos, tecnofilosóficos o filosóficos, que voy filtrando a través de los años y que responde a mi perspectiva sobre ciertos puntos de fuga hacia donde intuyo que convergen las líneas de fuerza y vectores de nuestro tiempo. En este corpus, destacan tres focos: el concepto de rizoma, el de hiperstición y el de actante. Para no alargar la entrada, dejo los autores y obras más representativas para mí de cada uno de esos conceptos.

  • Rizoma. Deleuze, Gilles, y Félix Guattari. Mil mesetas: Capitalismo y esquizofrenia. Traducido por José Vázquez Pérez con la colaboración de Umbelina Larraceleta. Valencia: Pre-Textos, 1994..
  • Hiperstición: CCRU. Escritos 1997-2003. Traducido por David Wiehls, Dídac Tomàs Invernon y Abraham Cordero Rodríguez. Segovia: Materia Oscura, 2020.
  • Actante: Latour, Bruno. Reensamblar lo social: Una introducción a la teoría del actor-red. Traducido por Gabriel Zadunaisky. Buenos Aires: Manantial, 2008.

Es decir, RHA como corpus existe. De hecho, el germen del libro nace por la necesidad de documentar las relaciones entre esos elementos del corpus —en aumento, pues sigue vivo— e identificar aquellas aristas y nodos que no pudiera estar teniendo en cuenta. A través de Notebook LM de Google, hoy Gemini Notebook y Claude Opus 4.8, y utilizando el método Karpathy —el de LLM Wiki— creé una base de conocimientos interconectados en archivos Markdown. Así, un modelo de lenguaje actúa como un bibliotecario autónomo tomando cada nuevo texto para enriquecer el corpus. Además, esto me permite crear más fácilmente grafos dirigidos con Obsidian y analizar las propiedades de la red y demás.

Uno de los grafos generados en Obsidian con base en el corpus RHA

Finalmente, con Opus 4.8  y GPT-5.5 creo seis capítulos correspondientes a las seis grandes categorías de temas relacionados en el corpus. Estos textos tienen un tono ensayístico y los genero tanto para documentar las relaciones entre los temas que dan lugar a esas seis categorías como para vislumbrar la forma de un librito con forma de ensayo. Si las conexiones del corpus son para mí tremendamente sugerentes, podrían serlo también para alguien más.

Free Jazz

Recopilemos: partimos de mis textos y de ese corpus alimentado durante años y reorganizado en una base de conocimientos conectados gracias a la inteligencia artificial. Algo importante para dar lugar al libro es la música. La música en general, pero, en especial, el free jazz. Y, concretamente, el free jazz de John Coltrane.

En el principio del surgimiento de la inteligencia artificial generativa, estuve jugando con un prompt que convertía cualquier texto en sonidos. Me animaba un artículo de Jot Down sobre A love supreme, el álbum de Coltrane donde se vinculan sus fraseos a los versos de una oración y donde, de alguna manera, se habla de la conexión entre los discursos hablados y la música. Abandono ese intento de transducir texto a música porque los resultados parecen interferencias de pitidos sin estructura aparente. La verdad es que no le dediqué más energía a desarrollarlo. Pero ya veis que el libro recoge actividades reales que llevé o intenté llevar a cabo. 

El álbum Ascension, protagonista de mi libro, merece un capítulo aparte. Representa la elevación de Coltrane al universo del artista total, un artista que busca de manera radical las últimas preguntas, aquellas para las que ya no encuentra respuesta. Este libro, de hecho, es un homenaje a su inagotable fuerza e inspiración artística. Por cierto, que si os gusta como a mí el free jazz y no habéis escuchado a Tom Skinner, os lo recomiendo. 

Literatura free jazz

El caso es que, en un momento dado, pienso en utilizar la inteligencia artificial para hacer el camino inverso. No el de traducir música a texto exactamente, sino el de crear los rasgos estilísticos de una literatura basada en el marco conceptual del free jazz. No soy un estudioso del tema, no he investigado intentos anteriores de hacer lo mismo; en este caso, me interesaba más la exploración sin referencias, experimentar y aprender. En diálogo iterativo y sin estructura con GPT-5.5, llego a unos rasgos estilísticos que nos suenan bien a ambas inteligencias. Cito los que entiendo como más relevantes:

  • Heterofonía: no se limita a reunir voces distintas, sino que busca hacerlas sonar como variaciones de una misma materia sensible y a crear fricción entre materiales heterogéneos: diálogo, pensamiento, imagen visionaria, recuerdo, mito, ciencia ficción, reflexión filosófica, oralidad, documento, canto coral.
  • Varios instrumentos. La voz narrativa oscila entre una primera persona individual y una primera persona colectiva. Las voces no se limitan a alternarse: se afectan, se contaminan, se reformulan. No habla una conciencia única, sino una constelación de entidades humanas, no humanas, técnicas, vegetales, míticas y afectivas.
  • La estructura adopta una lógica de montaje polirrítmico. Conviven párrafos extensos de respiración envolvente con frases breves, cortes abruptos, repeticiones, letanías, llamadas y respuestas.
  • La disonancia como principio rector. La propuesta no evita la extrañeza, la contradicción ni el choque entre registros.
  • El lector ocupa un lugar activo. La obra no se ofrece como una arquitectura cerrada, sino como un dispositivo de participación perceptiva. Leer implica conectar fragmentos, reconocer motivos, aceptar zonas de indeterminación y dejar que el propio recorrido reorganice el conjunto.

Con esos rasgos estilísticos y, en lugar de crear un ejemplo de literatura free jazz de la nada, le pido que combine varios de mis textos (seis) en un único relato al modo free jazz recién creado. Lo que obtengo me gusta, es más, me encanta y despierta en mí la idea: y, ¿si en lugar de editar un librito de corte ensayístico, abordo todos esos temas a través de un formato de texto free jazz?

Para mí tiene todo el sentido: el contenido es filosófico, a veces en la frontera del conocimiento, y veo buena idea tratarlo de una manera sugerente, poética, abierta, ambigua, de forma que propicie conectar con los conocimientos e ideas previas de las personas que lo lean. Aquí nace una primera versión de RHA.

Pero aparece un problema. Si lo dejo en formato free jazz, no llega a detallar las relaciones o, al menos, las obras y autores que están detrás del corpus RHA. Necesito añadir una versión anotada. Y ahí me estanco, porque hay algo que no funciona. Es como si, teniendo posibilidad de expresar las cosas de forma eficaz, diera un giro artificial para hablar de manera complicada de fenómenos complejos. Me gustaba la idea, pero algo no encajaba. 

Y de este dilema surge la idea de ficción que anima este libro. RHA ya estaba hablando en alguno de mis cuentos, ¿por qué no hacer que fuera la voz de RHA la que se expresaba en formato free jazz? Y como excusa de su aparición, un experimento en el cual se transduce texto del tema «Ascension (Edition II)» de Coltrane. Eso me daba la oportunidad de abrir aún más esos textos, de concretar y fiijarlos de alguna manera no muy rigurosa con la invención de los comentarios de una filósofa ficticia —Julia Berlanaz, transfiguración del atribulado escritor Julián Berlanaz— y, además, me daba la oportunidad de completarlos con mis cuentos, aquellos que habían alimentado el experimento de literatura free jazz, cada uno atribuido a diferentes autorías con un registro y voz propias.

Si a todo esto le añadimos un índice de autores y obras presentes en mi corpus original de RHA, ya tenemos el volumen completo. La experiencia ha sido la de crear con la inteligencia artificial generativa como en capas de cebolla. Yo dialogaba con el modelo de lenguaje, lanzaba los retos, recibía su propuesta, editaba e iteraba o directamente sustituía sus textos por los míos. El proceso, además, ha contemplado más que dos sistemas cognitivos: el de todas las mentes autoras de las teorías, papers y libros que dieron lugar al corpus.

Hay una última nota. La imagen que sirve de soporte a la portada fue generada hace tiempo con Midjourney para ilustrar un artículo en TELOS sobre el futuro de la escritura. Fue parte de una serie de cuatro imágenes que respondieron a un sencillo prompt: «an unfathomable space made up of calligraphics signs».

Eso es todo, de momento, porque el proyecto está abierto a las maneras que encuentres que puedes imbricarte en la ficción.

Un abrazo.


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